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Mamá, de mayor quiero ser supermodelo


Cuando después de comer, te sientas en el sofá placidamente, con tu heladito posterior a la gran comida, pulsas la tecla ON de tu televisión, eres feliz. Mientras desaparece el negro inicial te imaginas que hoy puede ser una gran tarde televisiva porque Fama ¡a bailar! terminó (por fin) y empieza Supermodelos 2008, esta vez mixto con profesores nuevos, presentadores desconocidos y un plató convertido en barco (vamos, igualito a operación triunfo, véase tono irónico.). Pues..."tu gozo en un pozo" porque nada es lo que parece. Al ver un programa con ese título te imaginas gente guapa, bueno no, gente muy "requeteguapa". Pues va a ser que no. Son veinte concursantes metidos en un barco con profesores que enseñan a desenvolverse en el mundo de la moda. Hasta aquí todo claro, pero esto se complica cuando se descubre que los concursantes son muy feos, pero a parte son... no se pretende aquí llamarles tontos/as pero... es difícil, que conste. Digamos que en ese barco hay mas hormonas que neuronas.
Basémonos en un ejemplo para no quedar de criticones sin causa alguna. En una de las pruebas les levantan temprano sorprendiéndolos sin maquillaje ni ducha previa, el fotógrafo, por cierto el único que repite, les propone una sesión en parejas en la que tienen total libertad. Pues a ellos solo se les ocurre "empezar a magrearse" con todo lo que esto conlleva. No les da más la imaginación.

Aunque los profesores siempre han sido un ejemplo a seguir, en esta ocasión casi se podría asegurar que no. De echo son un mal ejemplo a seguir. Empezando por el estilista gay, conocido por su aparición estelar en "vidas anónimas" de la Sexta (donde ya apuntaba maneras) y terminando por la profesora de pasarela que es francesa (se cree), a la que no se le entiende N-A-D-A.

Está claro que van a dar mil momentos de zapping a "Se lo que hicisteis" y a todos los programas que quieran. No debe dar mucho de si porque en estos tres días han salido las mismas imágenes.
Hay algo que seguramente les va a sobrar: Audiencia, ¡porque esto no hay quien se lo pierda! Sólo esperemos que no se hunda el barco porque si de ellos dependiese no llegaría nadie a tierra. ¿Le pagarán suficiente al capitán de este barco?